Que viene el lobo… y el lobo llegó: La AEPD comienza a sancionar por el uso de whatsapp
La AEPD comienza a sancionar por el uso de whatsapp, y a mi me recuerda a esa historia que imagino que muchos de los lectores de estas lineas conocen, ese cuento de Pedro y el lobo, donde un joven atemorizaba a modo de chanza a una aldea con “Que viene el lobo”, hasta el punto de que dejaron de creerle, hasta el día en que el lobo llegó y ya fue demasiado tarde. Pues con el uso de Whatsaap ha sucedido lo mismo, son muchas las empresas que desde que comenzó la difusión de este sistema de mensajería instantánea lo han utilizado, desde para dar un servicio de atención al cliente, que no es el objeto de este post, pero que también merece uno al respecto, y sobre todo, para hacer comunicaciones comerciales, y es aquí donde ha entrado la agencia.
Os decía lo de Pedro y el lobo porque desde aquí llevamos ya años informando a nuestros clientes y en distintas conferencias y charlas de los riesgos del uso de whatsapp, pero en muchos casos nos encontramos con una respuesta recurrente: “Si es que todo el mundo lo usa, porque no lo vamos a hacer nosotros”.
En estas, siempre ejemplificamos estos riesgos e informamos de las posibilidades de sanción, y con estas, que por fin, la Agencia Española de protección de Datos ha procedido a sancionar, aunque con un importe menor, a una empresa por el envío de SPAM, es decir, comunicaciones comerciales no deseadas, a través de Whatsapp.
Y el hecho es reseñable ya que es el primer caso en que la Agencia ha sancionado por el uso de Whatsap para el envío de comunicaciones comerciales, y no por la transferencia internacional de datos que se realiza, lo cual también habría sido más que interesante, ya que tras varios procedimientos abiertos por el uso de Whatsapp, ha sido éste el primero que ha dado lugar a sanción efectiva, sin posibilidad siquiera de apercibimiento.
Es por ello que demostrado que la Agencia Española de Protección de Datos ha comenzado a sancionar por SPAM a través de Whastapp, esperamos que las empresas comiencen a tomar conciencia de los riesgos de este tipo de servicios y comiencen a desistir de su uso con sus clientes.